Conferencia para Matrimonios: La Vida de Casados. (Parte 3)

Después del noviazgo, ahora comienza otra faceta, ésta debiera continuar con la misma intensidad, sin embargo, no es lo mismo en la etapa de casados.

La ilusión eufórica, esas expectativas, las emociones de esos primeros días, meses y años de casados, va desvaneciendo con el transcurrir del tiempo. Irremisiblemente, el paso del mismo trae consigo cambios, para bien y para mal, todo depende de cómo lo asumamos.

Pastora Juana Contreras

La vida conyugal es una relación de amor y respeto mutuo, la biblia manda al hombre a amar a su mujer y a la mujer a respetar a su marido. (Efesios 5) El que ama respeta y el amor se expresa en respeto.

Debido a la cercanía y a la confianza que esta genera, algunas veces se pierde el respeto en los conyugues, no permitas que la familiaridad te lleve a faltar el respeto a tu esposo (a).

Es normal que surjan desavenencias entre los conyugues, al fin al cabo no somos iguales, pensamos diferentes unos de otros, Dios nos creó con el mismo valor para él, pero como seres individuales, entre los hombres y las mujeres hay diferencias físicas y emocionales. Lo importante es reconocer esas diferencias, aceptarlas, y tener un manejo adecuado para salir fortalecidos y airosos en la relación matrimonial.

Muchos de los desacuerdos no resueltos son producto de:

A) La falta de una comunicación efectiva y afectiva. Comunicar, no es, uno que grita y otro que calla o dos que gritan al mismo tiempo, el propósito de la comunicación es que cada uno exprese sus ideas para llegar a una comprensión y acuerdo de un tema en cuestión.

Muchas veces las mujeres cuando el esposo le pregunta que tienes dan la famosa respuesta que a los caballeros les molesta tanto escuchar “nada”. Expresen sus sentimientos e ideas y pónganse de acuerdo. La comunicación es importante, hasta a la hora de la intimidad es importante, es necesario decirle a tu pareja como te sientes mejor, de esta forma o de aquella.

B) La falta de conocimiento y temor a Dios. “Yo me casé, pero si no me va bien me divorcio, yo no voy a aguantar”, y encima papá y mamá le educaron para eso, “no me le aguante nada a nadie”, sin pensar que la biblia dice que lo que Dios unió, no lo separe el hombre. Ojo, no estoy justificando  conductas violentas, cuidado con eso, no es que usted va a tolerar maltrato, ya eso es otra cosa.

C) Limitaciones económicas. Es otro factor que incide en la problemática de los matrimonios.

D) La rutina. Este es un tema que en la relación conyugal hace que ese camino de rosas por el cual iniciamos se vaya tornando en un camino solo de espinas.

Y otros muchos factores, llegando estos desacuerdos a las penosas estadísticas con las que contamos en los últimos años, con relación a la tasa de divorcio y de muertes por violencia intrafamiliar.

Pero, no tiene que ser así, hay esperanza, si te dispones a sanar tu matrimonio, si pones a Dios en el centro, si utilizas los consejos de personas capacitadas y las herramientas que el Señor ha dejado en su Palabra, te garantizo que vas a tener un matrimonio bendecido para el disfrute de ambos y para la glorificar de Dios.

Dios les bendiga.

Pastora Juana Contreras.

Santo Domingo, República Dominicana.

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